Reglamento

E-mail Imprimir PDF

Sección Asiladas

Julio del 2004


1.    El Asilo bajo la dirección y mantenimiento de la H. Junta de Beneficencia de Guayaquil, está establecido -gracias a la generosidad del filántropo don Calixto Romero- para dar habitación y proporcionar ciertos comestibles, a señoras y señoritas, de escasos recursos económicos, que puedan valerse por sí solas, de muy buenos antecedentes personales y de conducta moral irreprochable.

2.    El Inspector del Asilo será el representante de la H. Junta de Beneficencia con autoridad y responsabilidad para la buena marcha del servicio asistencial que ofrece la Junta por medio de este Asilo.

3.    La H. Junta de Beneficencia determinará la o las personas encargadas de vigilar el buen funcionamiento del Asilo y las asiladas deberán someterse en todo lo tocante a la disciplina y orden de la casa, a las disposiciones que con sentido práctico impartan quienes, por cuenta y por autoridad conferida por la Junta, tengan a su cargo la vigilancia del establecimiento.

4.    El Inspector del Asilo, directamente o a través de la administración de la casa, dictará las normas relacionadas con las visitas, horas extraordinarias de entrada y salida de las asiladas y, en general, las disposiciones necesarias para que la actividad del Asilo y de las asiladas se desarrollen de una manera confortable y cordial, resguardando, siempre, la moralidad y buenas costumbres que deben primar en el establecimiento.

5.    Las aspirantes a asiladas deberán presentar su solicitud por escrito al señor Director de la H. Junta de Beneficencia de Guayaquil, en la que indicarán con claridad: nombres y apellidos completos, edad y dirección domiciliaria propia y nombre y dirección del o los parientes ó personas allegadas a quienes se pueda llamar por cualquier emergencia o notificar cualquier novedad relacionada con la asilada. A la solicitud se deberá incorporar la recomendación de dos personas idóneas como presentadoras. Una vez aprobada la solicitud, la interesada deberá celebrar un convenio con la Junta, sometiéndose de manera expresa a las reglas contenidas en el presente Reglamento, a las reformas que la Junta introdujere al mismo y a las normas que gobiernan a la Junta de Beneficencia de Guayaquil.

6.    Las asiladas no podrán ser menores de cuarenta (40) años de edad. Sin embargo, es requisito indispensable que, de manera regular, gocen de buena salud física y mental pues, caso contrario, deberán contar con una persona que las atienda en forma permanente o pasar a una Casa Asistencial que preste atención a su salud, de acuerdo a su dolencia. En caso de que una asilada padezca de problemas mentales que puedan perturbar la tranquilidad y seguridad de las asiladas, necesariamente deberá trasladarse a una casa asistencial que le brinde atención y cuidado a sus padecimientos.

La calificación o apreciación de buena salud física, y/o mental así como la circunstancia de que la dolencia mental de una asilada afecte o pueda afectar la tranquilidad o seguridad de las demás asiladas, corresponde, de manera exclusiva e inapelable a la Junta de Beneficencia de Guayaquil la que, en estos casos, se asesorará con los profesionales necesarios y capacitados para el efecto.

7.    El Inspector del Asilo asignará, de acuerdo a su solo criterio, en base a los méritos de las peticionarias y las disponibilidades, las habitaciones a ser ocupadas por las aspirantes o asiladas. Las aspirantes o asiladas, previamente y en cualquier momento, se someterán a la investigación de las trabajadoras del servicio social de la Junta, exclusivamente para determinar si las solicitantes o asiladas pueden contribuir mensualmente con una ayuda a la Junta para los gastos de sostenimiento del Asilo. La tarifa mensual será fijada semestral o anualmente por el Comité Ejecutivo de la Institución, previo informe del señor Inspector del establecimiento. Cumplidos estos requisitos, el Inspector ordenará por escrito la asignación de la habitación que le corresponda a la aspirante. Tales órdenes deberán ser conservadas en el archivo del establecimiento.

8.    Las Asiladas recibirán de la Junta, desayuno y dos comidas al día, debiendo recibirlas en la forma y horas que se fijen para el efecto.

9.    Las Asiladas, con aprobación del Inspector, podrán hacerse acompañar en sus respectivas habitaciones hasta de una persona del sexo femenino, sin que la Junta por esto deba proporcionar alimentación a dichas acompañantes. En caso de invalidez de las asiladas será condición indispensable para su permanencia en el Asilo el que por su cuenta se procuren acompañante a fin de ser atendidas en sus necesidades. La Junta podrá otorgar alimentación a las acompañantes, previo el pago de la tarifa que fije para el efecto.

10.    Las Asiladas que desearen podrán salir libremente del Asilo entre las 07H00 y las 20H00. Fuera de dicho horario lo harán únicamente con el permiso de la persona que tenga a su cargo el establecimiento, de acuerdo con las instrucciones u órdenes del Inspector. Si el permiso y si la ausencia fuese mayor de un mes, sólo la podrá autorizar el Inspector por razones especiales.

11.    Las luces principales de las habitaciones se apagarán a las 21H30. Las asiladas instalarán lámparas pequeñas con luces para lectura y líneas telefónicas propias en sus habitaciones, quedando terminantemente prohibido el uso de luces que molesten a las demás asiladas, y el uso de radios, televisores, o artefactos que generen ruidos, etc. a un volumen que impida la tranquilidad y reposo de las asiladas vecinas.

12.    Las asiladas no podrán cocinar dentro de sus habitaciones. Podrán hacerlo en el Comedor que está permanentemente abierto y habrá dos cocinetas para su uso exclusivo.

13.    Las asiladas podrán hacer uso del surtidor de agua fría y caliente en el lugar en que se encuentra en cada piso, conforme lo requieran.

14.    Las Asiladas perderán sus derechos de tales por las siguientes causas:
a)    Indisciplina y desorden grave, a juicio del Inspector;
b)    Ausencia sin permiso por más de 30 días;
c)    Si se llegase a comprobar que poseen recursos económicos suficientes para vivir confortablemente fuera del Asilo;
d)    Si a juicio exclusivo de la Junta, se enferman o quedan inválidas y no tienen ni obtienen acompañante que las atienda en sus necesidades. En este caso, el Inspector cuidará de que la asilada sea trasladada a cualquier otro establecimiento que pueda darle a la enferma o inválida el tratamiento adecuado para su situación.
e)    Si la asilada sufre de una afección mental, y a juicio exclusivo de las autoridades de la Junta, sus actividades perturban la normalidad y seguridad de las demás asiladas. En este caso, la asilada deberá ser trasladada, para su tratamiento, a una casa de salud especializada.

15.    El establecimiento llevará un registro con los nombres de las asiladas en cada habitación numerada, así como los nombres de sus respectivos familiares o allegados, con direcciones, a quienes la Junta pueda dirigirse en casos de emergencia.

16.    En forma general, y salvo modificaciones impartidas por el Inspector del Asilo, las horas de visita a las asiladas son de: 07H00 a 18H00 en la recepción de la planta baja del Asilo. Los Jueves, Sábados y Domingos de 14H00 a 20H00 podrán recibir visitas en sus habitaciones a personas del sexo femenino y a varones con permiso de quién tenga a su cargo la supervigilancia del establecimiento o del Inspector. En caso de enfermedad o emergencia se harán las excepciones correspondientes. Los parientes de las damas, damas o varones podrán visitarles en cualquier momento en caso de enfermedad de la asilada.

17.    El aseo y el buen mantenimiento de las habitaciones es responsabilidad de las Asiladas, así como el mobiliario de su propiedad.

Cualquier observación respecto a la marcha y reparación de los servicios asistenciales así como toda observación sobre la conducta del personal de empleados del establecimiento, deberá ser comunicada oportunamente por las asiladas a la Dirección del establecimiento, para su debida atención

Share
 

Encuesta

¿Cómo se enteró de nuestro sitio web?

Boletín de Noticias